
El tendón más pequeño de mis manos avergüenza a toda la maquinaria moderna, una vaca paciendo con la cabeza ladeada supera en belleza a todas las estatuas, y una ratón es milagro suficiente para convertir a seis trillones de infieles...
Yo oigo y veo a Dios en todas las cosas, pero no lo comprendo. Como no comprendo que haya nadie más admirable que yo.
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